SANTIAGO.-
Tras la imprevista jornada de anoche, en la que México
derrotó 7-4 al Licey y Venezuela 8-5 a las Águilas, los
representativos dominicanos tendrán esta noche la
oportunidad de disputar por primera vez en su historia el
título de la Serie del Caribe. A primera hora, Nelson
Figueroa ratificó ayer, ahora en el clásico caribeño, que es
“el papá” de los Tigres del Licey.
No se
conformó con ayudar a las Águilas Cibaeñas a conquistar el
campeonato en uniforme de ese club, sino que ayer, con la
casaca de los Yaquis de Obregón, de México, realizó un nuevo
aporte, contribuyendo a quebrar el invicto de los Tigres
quisqueyanos.
El
desafiante monticulista, que en la anterior salida le lanzó
al Licey 9.1 entrada de una anotación, ayer se unió al
designado Roberto Saucedo y ofreció a México una de las más
grandes y dramáticas victorias en la historia de las Series
del Caribe.
México
(1-4), “La Cenicienta” de las tres las tres últimas series,
llegó ayer con marca de 0-4, contrario al Licey (4-0) y como
“Lázaro”, se levantó en la novena entrada perdiendo 4-1,
fabricaron tres, empataron 4-4 y terminaron ganando 7-4, con
jonrón de tres vueltas de Saucedo, que remolcó cuatro de las
carreras de su club.
Los aztecas
sepultaron las intenciones de los Tigres de buscar su cuarta
serie caribeña de manera invicta y los bonos de potencial
ganador del certamen. A segunda hora, los Tigres de Aragua
superaron 8-5 a las Águilas Cibaeñas, que esta noche
intentarán forzar a un partido de desempate en su partido de
segunda hora frente a los líderes del Licey.
Los Tigres
de Aragua superaron el miércoles por 8-5 a las Aguilas
Cibaeñas y colocaron al equipo dominicano en una situación
de vida o muerte en la Serie del Caribe.
Ramón Castro
bateó de cuatro esquinas, Luis Maza y Robert Pérez
remolcaron un par de carreras cada uno y el pitcheo
venezolano controló a los poderosos bates dominicanos en la
penúltima jornada del torneo.
Los Tigres
(2-3) ya están eliminados de la competencia, pero le
amargaron la vida a unas Aguilas (3-2) que se ven obligadas
a vencer el jueves al Licey dominicano para llevar la serie
a un partido de desempate el viernes frente a sus
compatriotas.
El Licey
(4-1) se coronará si gana en la jornada final.
Las Aguilas
amenazaron con un rally de cuatro carreras en la parte baja
de la octava, incluyendo un jonrón de tres carreras de Edwin
Encarnación, pero finalmente no pudieron remontar la
diferencia y el taponero Francisco Buttó controló la
rebelión.
El relevista
Iván Blanco (1-0) se apuntó la victoria con dos y un tercio
de innings en el montículo, en los que permitió un hit,
ponchó a tres y otorgó un boleto. Perdió el abridor Bartolo
Colón (0-1) al tolerar dos carreras y cinco inatrapables con
un par de ponches.
Los bates
venezolanos se ensañaron con el relevo dominicano, y
terminaron el encuentro con 15 hits.
Rafael
Furcal remolcó a Bernie Castro en la tercera para abrir el
marcador por las Aguilas. Venezuela contestó de inmediato e
igualó en la cuarta, con un doblete impulsador de Selwyn
Langaigne que llevó al plato a Pérez.
Los Tigres
agregaron una en la quinta y otra en la sexta: la primera
por hit remolcador de Luis Maza, y la segunda con doble
impulsador de José Martínez.
La explosión
ofensiva venezolana llegó en la séptima, con un racimo de
tres carreras.
Alex Núñez
recibió al relevista Denny Bautista con sencillo, Maza
obtuvo pasaporte y Alberto Callaspo llenó las almohadillas
con hit para enviar a Bautista a las duchas. El nuevo
pitcher Joel Peralta le permitió doble de dos carreras a
Pérez, y de inmediato dejó el montículo por Randy Choate.
Acto seguido, Langaigne bateó para doble matanza, pero
Callaspo alcanzó a rayar la tercera.
Venezuela
sumó dos en la octava, con jonrón solitario de Castro y
batazo impulsador de Maza.